El Saber Ser dentro del Proceso Enseñanza-Aprendizaje

 

Las Universidades Tecnológicas nacidas a finales del siglo pasado afrontan los retos de estar vinculadas al sector industrial y atender a sus necesidades, bajo un nuevo modelo 70% práctico y 30% teórico; nacidas en 1991  para llenar el hueco existente en la preparación de profesionistas que interrelacionen los mandos medios con los superiores para afrontar una nueva era y la entrada al siglo XXI de industrialización y apertura comercial para el desarrollo de nuestro país. Estas exigencias de calidad y productividad, donde actualmente son exigidas a nuestras universidades, se logran hacer bajo el modelo del Procesos Enseñanza –Aprendizaje, contemplando el Saber Ser en el alumno, donde se fomentara su competitividad y eficiencia, y esto,  solamente pueden ser afrontadas con éxito si se tiene una cultura de formación integral. El Saber Ser como una estrategia dentro del Proceso de Enseñanza-Aprendizaje, propiciará un mejor entendimiento de los conocimientos en el estudiante desarrollando, destrezas, aptitudes y habilidades que le permitirán tener un mejor desenvolvimiento en su vida y entorno laboral, además de evitar la reprobación y la deserción académica. Esta investigación se enfoca con atención especial a alumnos de origen indígena, siendo ellos, en general, diferentes por el entorno socioeconómico de donde provienen. Los resultados han sido satisfactorios, se presenta un egresado con características especiales para su desarrollo profesional, mediante la aplicación de esta metodología, propiciando la participación además en cuerpos colegiados de la institución, despertando el interés por la investigación.

 

Enseñanza y aprendizaje forman parte del único proceso que tiene como objetivo la formación del estudiante. La referencia etimológica del término enseñar puede servir de apoyo inicial: enseñar es señalar algo a alguien. No es enseñar cualquier cosa; es mostrar lo que se desconoce. Esto implica que hay un sujeto que conoce (el que puede enseñar), y otro que desconoce (el que puede aprender). El que puede enseñar, quiere enseñar y sabe enseñar (el profesor); El que puede aprender quiere y sabe aprender (el alumno). Ha de existir pues una disposición por parte de alumno y profesor.

El proceso de aprender es el proceso complementario de enseñar. Aprender es el acto por el cual un alumno intenta captar y elaborar los contenidos expuestos por el profesor, o por cualquier otra fuente de información. Él lo alcanza a través de unos medios (técnicas de estudio o de trabajo intelectual).

Este proceso de aprendizaje es realizado en función de unos objetivos, que pueden o no identificarse con los del profesor y se lleva a cabo dentro de un determinado contexto.

Sí quiero hacer una reflexión sobre el hecho de que el profesor no es una mera fuente de información, sino que ha de cumplir la función de suscitar el aprendizaje. Ha de ser un catalizador que incremente las posibilidades de éxito del proceso motivando al alumno en el estudio.

  

Formulación del problema

El principal problema que se presenta hoy en día es la deserción por diferentes motivos y uno de ellos es la baja asimilación del conocimiento, por baja autoestima, temor al preguntar, baja productividad en trabajo en equipo, circunstancias que obstruyen que el alumno desarrolle habilidades de aprendizaje, propiciando la reprobación y la deserción.

  

Justificación

 Él saber ser, con lleva el respeto y la práctica de las buenas costumbres. Los usos y costumbres han sido, a lo largo de la historia, el exponente de la civilización y de la riqueza cultural de los diferentes pueblos. Los buenos modos humanizan el trato social, debido a que dignifican a la persona humana y a que fomentan el espíritu de relación y de respeto.

Desde muy antiguo, el uso de las buenas costumbres en la corte, da lugar al nacimiento del término cortesía. En nuestros días, se han simplificado estas costumbres, tratando de evitar la rigidez y el formalismo. Así, las buenas costumbres no se quedan solo en unos simples actos de manifestación externa, sino que reflejan un estilo de vida, el cual surge con naturalidad y espontáneamente en aquellos que poseen un concepto elevado y objetivo de la dignidad humana. Las buenas costumbres son, a la vez, una manifestación de la cultura y de la elegancia, ambos elementos esenciales en una educación digna de la persona humana. Esa educación integral hace que mantengamos un respeto a las personas con las que nos relacionamos. El Saber Ser que forma parte del proceso de evaluación, no solo se debe aplicar en dicho proceso, sino más bien se debe tomar en cuenta a lo largo de la impartición de la asignatura, lo que propiciara un mejor aprendizaje del conocimiento impartido. El Docente debe comprender que el tomar en cuenta el Saber Ser, como un estimulo al estudiante, mejora su aprendizaje y las relaciones Docente-Alumno, con lo que permite tener una formación integral con resultado positivos.

 

En la Universidad Tecnológica Tula Tepeji, el Saber Ser, es parte fundamental del Proceso de Enseñanza-Aprendizaje, y del proceso de evaluación, mediante la aplicación de actividades que permitan al estudiante tener una formación integral, donde el objetivo primordial es que se sienta motivado, que exista una mejor comunicación entre el docente y el alumno, propiciando un mejor aprendizaje, evitando la deserción.

Las estrategias que usualmente forman parte del Proceso de Enseñanza Aprendizaje, están encaminadas a realizar actividades relacionadas con la asignaturas del programa educativo donde el actor principal es el alumno, y donde los resultados del trabajo elaborado, formen parte de una aplicación importante, es ahí donde alumno analiza la importancia de su trabajo que reditúa un resultado positivo con aplicación y beneficio comunitario, además es importante que el docente este sensibilizado, para poder aplicar y diseñar estrategias que le permitan trasmitir los conocimientos, además que sean asimilados  por el estudiante.

El docente debe saber que sus manos están el poder de ayudar a la compresión de la ciencia y tecnología en el estudiante, sin esto no se obtendrá los resultados planteados.

 

Como primera etapa la investigación inicia con la participación de dos grupos de estudiantes los cuales han sido sensibilizados e informado previa a su participación en esta investigación.

Se trabaja con alumnos de origen indígena, siendo ellos uno de nuestros principales objetivos, por la atención que la institución pone en ellos.

 Como segunda etapa se presenta los objetivos del programa educativo y la competencia que desarrollarán, siguiendo de la visión y misión de la Institución educativa, deben saber que es parte fundamental colaborar con los objetivos de la Universidad y saber que ellos forman parte misma. Dentro de este marco académico se presentan la parte de investigación con los resultados obtenidos, así como premios, publicaciones que el cuerpo académico obtuvo en congresos y simposios nacionales e internacionales, donde se les invita a formar parte instruyéndolos en áreas de investigación y desarrollo tecnológico.

 En su tercera etapa se les informa de las técnicas de evaluación y aprendizaje, otorgándoles puntuación por participación, puntualidad, trabajo en equipo, respeto a compañeros, docentes y a la propia Universidad, así como  desarrollando  proyectos con aportaciones tecnológicas. Esto hace que el estudiante estudie en un ambiente con armonía donde se respeta el punto de vista de cada uno de ellos.

 

 

Conclusiones

 El Proceso de enseñanza-aprendizaje constituye la base de la transmisión del conocimiento, somos facilitadores de este conocimiento, no lo obstaculicemos. Estamos plenamente convencidos que, tomar en cuenta el Saber Ser dentro de nuestra enseñanza redituará resultados positivos, como mejor aprendizaje, baja deserción, y una mejor formación integral. Se proseguirá trabajando en estrategias que consideren la integración de los tres saberes: El saber, el saber hacer y el ser, para lograr aprendizajes significativos en los estudiantes, y a la vez desarrollen habilidades del pensamiento para que sean capaces de autorregular su propio aprendizaje, y tengan una formación más integral.

 

Considero que evaluar  en el alumno, la disponibilidad, capacidad para la integración y trabajo en equipo, responsabilidad, puntualidad y respeto, son fundamentales para su formación integral y deberían formar parte de los programas de educación de las instituciones.